Devocional para Jóvenes "El Primer Paso"


Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. ROMANOS 7.18 Nadie puede empezar en la mitad; todos somos principiantes en algún área de nuestra vida. Sin embargo, para muchos de nosotros, lo que necesitamos se parece más a un nuevo comienzo, a un borrón y cuenta nueva, a un camino del caos a la plenitud que puede lograrse dando un paso a la vez. A ese viaje le llamamos recuperación. Miremos ese primer paso:

Paso 1: Admitimos que no teníamos poder sobre nuestras adicciones y comportamientos compulsivos y que nuestras vidas habían llegado a ser inmanejables. Nuestro primer paso es enorme. Finalmente estamos listos para admitir que no tenemos el poder para controlar una adicción o conducta. Mientras más lo intentamos, más inmanejable se vuelve. Nuestras vidas han llegado al caos. Cuando damos ese primer gran paso —rendir el control— nos estamos alejando de la negación y reconociendo nuestra propia necesidad. Hay esperanza en ese primer paso, ya que no podemos recibir ayuda hasta que admitamos que necesitamos esa ayuda. Hasta entonces tratamos de ser Dios en nuestras propias vidas, y en realidad no damos la talla para la tarea. No tenemos el poder para controlar nada con nuestras propias fuerzas. El Paso 1 nos permite liberarnos de nosotros mismos. ORACIÓN Dios Padre, hoy doy ese importante primer paso hacia la sanidad y la integridad. Admito ante ti que no tengo poder sobre las fortalezas que se han apoderado de mi vida. Necesito tu ayuda desesperadamente. En el nombre de Jesús. Amén.

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